Posibles efectos secundarios y toxicidad: El más común es reacciones en el lugar de la inyección (ISR, siglas en inglés) en casi todos los pacientes. La severidad de las reacciones es variable, y para la mayoría son leves o moderadas. Síntomas pueden incluir picazón, hinchazón, dolor o sensibilidad, endurecimiento de la piel; otros incluyen dolor de cabeza y fiebre. Protuberancias llamadas “nódulos” parecen ocurrir con más frecuencia y severidad en áreas de alta masa muscular (más notable en el centro del estómago, el abdomen y las piernas). Duelen con movimiento. Son posibles las reacciones alérgicas. En estudios ocurrió pneumonia más frecuentemente en los pacientes bajo Fuzeon. No está claro si esto estaba relacionado al uso de Fuzeon. Reporte síntomas de tos, fiebre o problemas al respirar con su doctor inmediatamente.
Posibles interacciones de la droga: Aun no se han reportado ningunas que requieran ajuste en dosis.
Sugerencias: Para minimizar las reacciones en el lugar de la inyección, inyecte donde pueda pellizcar una pulgada. Si no, asegúrese de usar la mitad del largo de la aguja. Inyecte despacio y aplique un masaje leve luego de la inyección. Trate el uso de aparatos vibradores luego de inyectarse. La reconstitución cuidadosa de la droga también ayuda. La droga debe ser cuidadosamente reconstituida por 30–45 minutos (para ambas dosis diarias—refrigere la dosis que va a tomarse más tarde después de la reconstitución, y luego permita que se cambie a temperatura ambiental antes de usarla). Nunca la menee—se espuma. Siga las instrucciones para evitar infección. ISR puede empeorarse cuando se repite la inyección en el mismo lugar o cuando se inyecta más profundamente que lo debido, por ejemplo en el músculo. Fuzeon puede tomarse al mismo tiempo que los demás antivirales. Rote los lugares de inyección frecuentemente. Nunca inyecte en lunares, rasguños, cicatrices, moretones o en la nuca. Nueva bioinyección (aparato sin aguja que sirve como inyección) que se está estudiando y está disponible en distribuciones limitadas; sin embargo, los pacientes reportan que “duele muchisimo”, pero no causa reacciones severas en el lugar de inyección.
Debido a las inyecciones, esta droga se utilizará definitivamente en pacientes altamente experimentados en tratamiento y como opción en terapia de salvamento. Sin embargo, debido a que la droga es tan buena, debe estudiarse (y usarse más) en personas en las etapas tempranas de la enfermedad o aquellas en su segundo o tercero régimen. Dos grandes estudios en Fase III demostraron una buena reducción en la carga viral al añadirse a una combinación antiviral óptima en pacientes altamente experimentados en tratamiento, incluyendo aquellos con un virus resistente a los inhibidores de proteasa y los que hayan tomado medicamentos de todas las tres clases.
Doctor
T-20 es el primero de una clase nueva de antiretrovirales, un inhibidor de fusión de entrada. Este trabaja en una parte diferente del ciclo de replicación viral: bloquea la entrada a las células que el VIH ataca (como las células T). Un nuevo aparato sin aguja que se está promoviendo y puede hacer el uso de esta droga más fácil para algunos pacientes. Actualmente se usa para situaciones de salvamento. Usualmente se combina con otras drogas del VIH que aun puedan ser efectivas en pacientes con virus altamente resistentes. Generalmente se tolera bien; el efecto secundario principal es irritación y la formación de nódulos en lugar de la inyección. Si no fuese por la inconveniencia y dificultad de las inyecciones dos veces al día y su alto costo, esta droga podría usarse mejor como un agente de primera línea. Nuevos inhibidores de entrada que pueden tomarse oralmente están bajo desarrollo; no se anticipa la aprobación de la FDA hasta el 2007.—Chad J. Zawitz, MD
Activista
El producto inyectable ha tenido una difícil aceptación en la comunidad debido al miedo de las agujas, las reacciones en el lugar de inyección y el miedo de que es el ultimo recurso “antes de la muerte.” Estudios han demostrado lo obvio: comenzar Fuzeon con al menos uno o más agentes activos puede mejorar la duración de la respuesta. Desafortunadamente, la mayoría de las personas que la comenzaron luego de su aprobación, no tenían otros agentes activos en su genotipo, así que tenían que comenzar encima de un régimen fracasado, lo que solo proveía control viral por algunas semanas. Actualmente, hemos visto como Aptivus RESIST y los estudios del POWER de TMC-114 dicen lo mismo: aquellos que usaron estos productos con Fuzeon salieron mejor. Estoy contento de ver que esos que tienen pocas opciones pueden comenzar Fuzeon con Aptivus o con TMC-114 y pronto posiblemente con inhibidores de entrada. Para minimizar ISRs, las personas detuvieron el uso de las agujas provistas en el estuche y usaron agujas de insulina más pequeñas. Además, se espera que un bio-inyector sin aguja esté disponible pronto y esto ayude a algunas personas. Fuzeon es la droga más costosa en el mercado a un costo de $26,000 por año (Aptivus más Norvir es el inhibidor de proteasa elevado de más alto costo a $28,000). Un problema muy grande ha sido el acceso a pacientes que no tienen seguro en estados con sistemas de ADAP que tienen un límite en el número de personas que pueden obtener Fuzeon. Roche no le provee drogas gratis a los que aplican luego de que el límite se haya reunido en esos estados. Fuzeon está aquí para quedarse como raíz a nuevas drogas en el futuro. Pero su precio, administración y acceso difícil necesitan mejorar para aceptarse en el estándar de cuidado en los Estados Unidos.—Nelson Vergel
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