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En los recientes meses me he venido
a dar cuenta de algunas cosas sobre el Movimiento de Lucha
Contra el SIDA. Existen muchas personas en esta lucha que
estan sufriendo de sobrecarga de trabajo y falta de energía.
Yo era una de aquellas personas. También entiendo que existen
muchas personas encolerizadas y amargadas. Yo aún soy una
de aquellas personas. Sin embargo, he aprendido que cuando
la ira y la fatiga no son apropiadamente procesados pueden
ser utilizadas como armas peligrosas. He visto estas armas
ser utilizadas por algunos de los lideres en la lucha contra
el SIDA en la ciudad de Chicago y a nivel nacional. He también
reconocido que mi cansancio y frustración proviene de una
creencia que nosotros-la comunidad que lucha contra el SIDA-nos
alimentamos sin ninguna vergüenza el uno del otro, sin realmente
tratar de enfrentar la realidad que encaramos.
Durante, estos ultimos 20
años, las personas seropositivas y seronegativas han vivido
y trabajado juntos a través de uno de los mas difíciles retos
sexuales y de salud en la historia de la humanidad. Es momento
de que nos demos cuenta de los avances que hemos tenido. El
SIDA ha retado nuestra sexualidad de manera que nunca fue
pensado.Esta lucha no ha sido facil. Han habido muchas muertes.
Sin embargo, nos levantamos a la occasion y respondimos al
reto. Luchamos contra estigmas y prejuicios. Redefinimos sexo
y sexualidad. Reconfiguramos nociones de compromiso y comunidad.
Luchamos contra la falta de acción gubernamental. Confrontamos
los excesos corporativos. Estos logros deben ser reconocidos
y celebrados. Todos deben ser aplaudidos por desatar una buena
batalla en los últimos 20 años.
Sin embargo, la lucha contra
el SIDA no ha terminado aún. Existen nuevos retos en el horizonte
para todos nosotros. No debemos permitir hacernos complacientes
o descuidados. Debemos tener las respuestas a las preguntas
de cómo es que el VIH se manifiesta de manera distinta de
un individuo a otro. Quizá no nos agrade las respuestas pero
debemos ir en busqueda de ellas aún. No debemos permitir que
programas innovadores de prevención y educación de tratamientos
se pierdan en la cintas rojas y burocráticas o los comportamientos
irresponsables. Debemos compromenternos nuevamente, buscar
nuevos recursos y colaborar juntos en maneras nunca antes
pensado necesario.
Raza, sexualidad, y estatus
del VIH…no importan. En el ambiente posterior a Setiembre
11, 2001, sabemos que debemos combinar nuestros recursos y
estrategizar juntos mas que nunca. Nuestro mayor reto como
comunidad que busca detener el SIDA es trabajar unidos, de
comunicarse uno con el otro, de ser lo mas honesto posible
sobre nuestras necesidades, deseos y comportamientos. Mi reto
para ustedes, como personas viviendo en la edad del SIDA,
es de re-examinar sus atitudes y sus comportamientos, porque
nosotros somos los unicos que podemos disminuír la propagación
del VIH. No será fácil. Como lo demustran los últimos 20 años,
habrán malpasos. Pero lo podemos hacer nuevamente. Debemos.
Podemos protegernos, a medida que cada unos nos protegamos.
Como sobrevivientes de estas
dos últimas décadas del SIDA, tenemos un deber para con aquellos
que han dejado esta vida, a nuestros amantes y parejas, a
nuestros amigos y familiares, y hacia nosotros mismos para
asegurarnos de que los eventos que ocurrieron temprano en
los 1980s no vuelvan a ocurrir. Si eres VIH positivo, el reto
es mantenerse saludable. Si eres VIH negativo, el reto es
mantenerse saludable. Estamos viviendo un testamento a los
últimos 20 años. Sea saludable. Mantengáse con vida.
Logre. Sobreviva.
Charles E. Clifton
Redactor
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